El clásico: un empate que nos mantuvo al filo de la butaca


Foto: Campeonas MX

Por: Gabriela Espejo


El clásico regio, con los años, ha demostrado ser un espectáculo por la potencia de los dos equipos, por el nivel de competencia y la entrega de la afición que presiona en la cancha como pocas. En esta ocasión, además, por primera vez, dos directoras técnicas dirigen ambos equipos. Sin lugar a dudas, el clásico cumplió con todas las expectativas y nos demostró que el nivel de competencia en la liga cada vez cierra más sus brechas. En cuanto a los resultados, todo continúa igual: cada equipo sumó un punto y Christina Burkenroad y Mia Renee Fishel sumaron también una diana en la contienda por el liderato de goleo, pero ambos equipos se llevan a sus clubes todos los aprendizajes para superar a su rival en la siguiente ocasión.


El encuentro entre Tigres y Rayadas para la jornada 15 exigió a los dos equipos de toda su entrega. En medio de un calendario tremendamente apretado para las jugadoras, en los que nadie ha tenido tiempo para descansar, el clásico regio exigió lo último de sus fuerzas. En el partido, estaba en juego la posición en la tabla de ambos equipos y la competencia por el liderato de goleo. Sin embargo, en la antesala de la contienda hubo tiempo para que Carmelina Moscato y Eva Espejo se dieran un largo abrazo, como si se tratara de dos viejas amigas: dos compañeras que dejan la rivalidad en la chanca.


Después del silbatazo de inicio, las llegadas a ambas porterías no se hicieron esperar. Y el primer tiempo, entonces, se dividió en dos momentos: uno en el que claramente dominaron las rayadas, seguido del acecho voraz de Tigres. La brecha la abrió el gol de Mia Fishel, en el minuto 20, quien recibió de espaldas el balón y, al darse la vuelta, aprovechó los pocos centímetros que le otorgó la central para colocar un tiro imbatible en la esquina de la portería de Godínez: un golazo.


Sin embargo, la avidez de Tigres, les pasó factura ya sobre el filo del silbatazo de medio tiempo, porque, con la línea defensiva sobre la media cancha, perdieron en balón en la salida y Rayadas aprovechó la oportunidad con un pase vertical de Diana, “La China” García, que le concedió la ventaja a Diana Evangelista para descolgarse hacia la portería y marcar el primer tanto para su equipo. La árbitro central silbó y ambos equipos se fueron al descanso uno a uno.


De vuelta al partido, el gol no se hizo esperar tras una jugada prefabricada para el cobro del único tiro de esquina para Rayadas. Después de una serie de pases, Daniela Solís, cuyo sello es la explosividad y tenacidad, recuperó el rechace de la defensiva del propio balón que había intentado filtrar y centró el balón para Burky, quien remató con la cabeza y marcó el segundo gol para su equipo: la contienda por el liderato de goleo está más viva que nunca.


Tigres, por su parte, mantuvo su estrategia y no dejó de presionar a su rival en todo el partido. Para el minuto 65, Stephany Mayor aprovechaba un rebote en el área chica y, con una media vuelta, prendía el balón de bolea; el tiro se estrelló en el poste y las Rayadas se salvaron del empate. Sin embargo, para el minuto 80 Jacqueline Ovalle recibió un pase filtrado de la 9 y tiró un trallazo al primer poste de Álex Godínez: el golpe seco en el balón sonó con fuerza: la pelota ya estaba las redes. Para este momento, el estadio era un solo grito.

Incluso estando sobre los minutos finales, ningún equipo quiso ceder. Este es de los pocos partidos en los que el tiempo de compensación no es suficiente para nadie, ni para la afición. Los dos equipos buscaban la victoria.


Tal como lo dijeron en la conferencia de prensa, ni Eva Espejo ni Carmelina Moscato se fueron enteramente satisfechas a casa con el resultado, aunque sí con el rendimiento de su equipo. Por una parte, Rayadas necesita aprender de la agresividad de su rival, mientras que para Tigres será importante templar al equipo y evitar dar espacios cuando va al frente con la ferocidad que le caracteriza. Al tiempo que el primer equipo saca a relucir una propuesta de conjunto y una búsqueda colectiva del triunfo, el segundo hace pesar las genialidades individuales y la enorme hambre de competencia de sus jugadoras. Rumbo a la liguilla, no queda más que preguntarse: ¿quién prevalecerá en el próximo encuentro?