• Andrea Román

Krystsina Tsimanouskaya: Atleta y Refugiada

Por: Andrea Román


Los Juegos Olímpicos han llenado al mundo con toda clase de emociones, desde la felicidad compartida entre todas las skaters, pasando por el nerviosismo de la final de fútbol femenil entre Suecia y Canadá, hasta el temor de Krystina Tsimouskaya, una corredora de 24 años originaria de Bielorrusia quien solicitaría la ayuda del Comité Olímpico Internacional (COI) para evitar ser forzada a volar de vuelta a su país.


El problema inicia cuando los entrenadores de la atleta la inscriben a la prueba de 4x400m sin su consentimiento, pues una de las integrantes del equipo ya no estaba en condiciones de participar debido a la falta de pruebas antidoping, situación que para Tsimouskaya evidenció la falta de profesionalismo y consideración, ya que la corredora fue anexada a la prueba sin su consentimiento: nunca había participado en una carrera de esa modalidad y fue avisada con tiempo mínimo y, como todo deportista sabe, los Juegos Olímpicos son algo para tomarse en serio y no enterarse con horas de anticipación. Tras esta situación, Krystina decidió externar en sus redes sociales la situación, creando el descontento de muchos en su país, incluyendo altos mandos deportivos y políticos que, en ese país, terminan siendo lo mismo.


En estos Juegos Olímpicos, la bielorrusa había participado ya en los 100m, quedando en 4to lugar de su competencia y al estarse preparando para correr los 200m, llegaron oficiales de su equipo a la Villa Olímpica para forzarla a empacar todo y partir al aeropuerto para ser repatriada; incluso comentó al denunciar esto ante el COI: “están intentando sacarme del país sin mi permiso” (1) .








El plan era correr 200m en una pista, no correr a buscar un país donde refugiarse.


Para entender por qué Krystina tenía razones de sobra para creer que sufriría represalias por expresar la situación que vivía dentro del equipo olímpico, es necesario poner en contexto la situación actual de su país.



En Bielorrusia, las condiciones políticas son tensas: el actual presidente, Alexander Lukashenko, recientemente obtuvo su sexto mandato consecutivo tras unas elecciones que fueron ampliamente consideradas arregladas por él y su equipo, claramente a su conveniencia (2). Semanas atrás hubo manifestaciones pacíficas en contra de su gobierno y la corredora bielorrusa participó en una de ellas (3) y, para tener una idea más tangible, otros deportistas que han hecho lo mismo, como Yelena Leuchanka (ex-basquetbolista en la WNBA), han pasado días en prisión, Yalena, por ejemplo, fue condenada con 15.


Con esto más claro, se puede ya seguir con la nota. Tsimanouskaya pide entonces ayuda al COI y, con los antecedentes históricos que tiene el Comité sobre abuso y amenazas de intimidación por parte de personajes como el actual presidente Lukashenko, ex-presidente del Comité Olímpico Nacional y su hijo, presidente actual de este Comité desde febrero de este año, ambos suspendidos de los Juegos, se le ofrece ayuda inmediata.

Imagen: Reuters

Krystina recibió una visa humanitaria por parte de Polonia, igual que su esposo, y ellos aseguran la seguridad de la deportista, así como la garantía del apoyo para que pueda continuar su carrera deportiva. Ambos ahora están a salvo y bajo el resguardo del país vecino de Bielorrusia, que tiene actualmente más de 100 mil refugiados por tan tensa situación política. Tsimanouskaya publicó en su perfil de instagram que “desafortunadamente ahí (Bielorrusia) puedes perder no solo la vida, sino también tu libertad”. Por su parte, el Comité Olímpico Internacional inició investigaciones respecto al tema, removió la licencia de los entrenadores Artur Shimak y Yury Maisevich, quienes fueron los que intentaron el regreso forzado de la bielorrusa y en su país, se han corrido las noticias de que Krystina dejó las competencias por su condición mental y que era mejor que no volviera. La atleta espera ser inspiración para todas las personas que se encuentran en una situación de presión similar para alzar la voz ante las injusticias y dejar de permitir los abusos de autoridad tan frecuentes en el país.


Se espera una respuesta por parte de Bielorrusia, quien no ha comentado nada al COI, y una resolución por parte de este organismo. Las y los deportistas no son una máquina de ganar medallas y eso tiene que quedar claro, también son humanos con todo y que hacen cosas fuera de este mundo.



Referencias:


1. BBC News. (2021, 2 agosto). Belarus Olympian given Polish visa after refusing «forced» flight home.

2. Sky. (2021, 6 agosto). Krystina Tsimanouskaya: Two Belarus team coaches removed from Olympics over involvement in trying to send sprinter home. Sky News.

3. Roth, A. (2021, 3 agosto). Belarus athlete who refused to fly home is granted Polish visa. The Guardian.

4. Philipose, R. (2021, 5 agosto). Explained: Why a Belarusian Olympic sprinter has refused to return to her country. The Indian Express.